
La muy conocida aerolínea Ryanair ha crecido de una forma increíble desde que se estableció como empresa en 1985. Se trataba entonces de una pequeña aerolínea que volaba desde Waterford a Londres. Al sacar la aerolínea a la bolsa en 1997 el dinero que se ganó en esa operación se destinó a ampliar la compañía en Europa. Los ingresos han pasado de ser 231 millones en 1998 a 843 millones de euros en 2003 y los beneficios netos han pasado de 48 millones a 239 millones de euros en el mismo periodo. En un sector donde el ratio de supervivencia es de 1 de 10 y donde las grandes compañías están peleando para mantenerse a flote, el efecto Ryanair nos deja muchas preguntas sin responder, sobre todo cuando cogemos un avión con ellos y pagamos 0,99 euros por billete. ¿Cómo es esto posible?
La respuesta está en la creatividad, en pensar de formas diferentes para un mercado ya copado. Lo que mantiene a Ryanair en su nicho de mercado no es la necesidad de esa aerolínea ya que está hace rutas que ya hacen otras compañías sino la forma en que la misma empresa consigue beneficios.
¿Quiénes son los clientes de Ryanair? La respuesta más común y que probablemente es la que os ha venido a la mente es: los pasajeros. Si fuera así, Ryanair no estaría hoy donde se encuentra y probablemente ni siquiera hubiéramos oído hablar de ella en España. Los gestores de Ryanair ven a los pasajeros de la compañía más como el producto que venden que como sus clientes.
Uno de los clientes más importantes que tiene Ryanair son las ciudades en la que aterriza, la ciudad de Girona, por ejemplo, paga a Ryanair por volar a su aeropuerto. Para Girona y otras ciudades cuya afluencia de personas estaba declinando que, de repente, una de las aerolíneas más punteras de Europa aterrice en su territorio cambia las forma de ver el futuro de la ciudad. De pronto Girona se convierte en un lugar cómodo para hacer convenciones, vacaciones… al fin y al cabo se convierte en una ciudad accesible.
¿Y los hoteles? ¿Y las compañías de transporte? En una zona en la que antes había poco movimiento una compañía como Ryanair le puede inyectar un buen cambio. Otro cliente para Ryanair: hoteles y compañías de transporte. Donde antes no había una necesidad de una línea de autobuses para cierto aeropuerto ahora sí que la hay y la única razón es porque una compañía aérea importante ha elegido ese aeropuerto como destino.
¿Y la publicidad? Ryanair tuvo en 2006 más de 22 millones de pasajeros. No solamente son personas en un bote volador durante más de una hora sino que además es un perfil conocido: no ejecutivos de empresas, gente joven, dinámica, le gusta viajar y no le importa usar internet para comprar billetes de avión, entre otras muchas cosas. Luego por lo tanto se puede aplicar una publicidad muy bien afinada conociendo tan bien la audiencia. Si, Ryanair también va camino de convertirse en una empresa de publicidad encubierta como ya lo es Google.
Todo esto por no hablar de la propuesta que hubo de convertir los aviones de Ryanair en una especie de casinos y no cobrar los billetes de avión, parece ser que aquella idea se ha abandonado.
Por supuesto Ryanair también hace dinero a través de los típicos cargos por exceso de equipaje, cambios en los billetes y cobrar la comida a bordo, pero esa forma de generar beneficios me parece fea, poco interesante y que no hace más que ir en detrimento de los pasajeros y algún día les puede pasar factura.
Básicamente, Ryanair se ha dado cuenta de que tiene en sus manos anualmente más de 20 millones de pasajeros y los ofrece a un buen precio a ciudades, hoteles, transportes y compañías de publicidad. ¿Molesta esto al pasajero? No, porque necesita hoteles, transporte y aunque no necesite la publicidad mientras se haga con elegancia se puede tolerar.
En definitiva, ¿que es lo más interesante de todo esto? Sin duda la creatividad y el hecho de salir del molde. Este mismo concepto podría ser aplicado por el Corte Inglés, por ejemplo. El Corte Inglés podría convertir a las pequeñas tiendas que tiene alrededor en sus clientes ya que gracias a la presencia del Corte Inglés estás van a aumentar sus ventas. El Corte Inglés ganaría ya que podría bajar los precios y así tener más clientes volviendo y las pequeñas tiendas alrededor también ganarían ya que su zona se convierte en una zona muchísimo más transitada.
O lo mismo podría aplicar el metro de una ciudad con la zona donde pone las estaciones, o los estadios o los restaurantes… Son formas de ganar dinero, aplicando situaciones donde las tres partes ganan: las dos empresas que hacen el trato y el producto ofrecido, el cliente.
Es genial como Ryanair, le ha dado la vuelta a la tortilla y en vez de ver a sus pasajeros como clientes también les ve como producto a ofrecer a otros. Esto diferencia a las grandes empresas de las demás. Que no olviden sin embargo que al producto también hay que cuidarlo.
En la jungla de la empresa la creatividad te permite sobrevivir.
martes 27 de febrero de 2007
Creatividad, la clave de una gran empresa.
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2 comentarios:
Es parecido a como la televisiones ganan dinero. No es con la audiencia sino a través de vender a otros la audiencia que tienen.Tipos listos los de Ryanair.
Si de hecho es el mismo concepto que, por ejemplo, vender espacios publicitarios dentro de un centro comercial. Sólo que llevado más allá.
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