miércoles 26 de diciembre de 2007

¿Satisfecho?


¿Tu trabajo te gusta? Tristemente lo más normal es que no te guste. Puedo contar con los dedos de mis manos aquellos amigos mios que dicen estar contentos dónde están. ¿Dónde está el fallo? ¿Por qué es esto así?

Probablemente la respuesta la encontramos en la pirámide de necesidades de Maslow. Malow decía que para que una persona se sintiese realizada debía cubrir sus necesidades empezando por la parte de debajo de la pirámide, y qué, según fuese cubriendo las necesidades de un nivel podía pasar a cubrir las de un nivel superior.

Según Maslow, no tiene sentido para un ser humano cubrir la necesidad de amistad y afecto sino tiene cubierta la necesidad de alimentarse. Esto es bastante lógico.

¿Qué necesidades de la pirámide de Maslow no cubre la gente cuando no está contenta con su trabajo?

Comenzando por la parte superior de la pirámide nos damos cuenta de que esta última necesidad no está cubierta. Este nivel se cubre cuando alguien puede ver que está pudiendo desarrollar cosas que no sólo le dan el reconocimiento de los demás, sino sobretodo el de si mismo, es el hecho de haber superado una piedra de tropiezo que creías imposible. En general, los trabajadores, no pueden poner en marcha su creatividad, su espontaneidad, desarrollar soluciones a los problemas existentes y que sean tenidas en cuenta. El trabajo no está siendo un lugar donde los mismos trabajadores puedan demostrar de que son capaces y hasta donde pueden llegar a tener éxito.

El siguiente nivel desde arriba nos habla del reconocimiento. En este nivel, es donde, cubrimos nuestras necesidades de que nuestro esfuerzo es recompensado. Económicamente se traduce a través de un sueldo que tu ves correcto y a nivel social esto se transmite en confianza en ti, en definitiva: no te sientes utilizado sino que te sientes parte de lo que se está construyendo. Esta necesidad tampoco se cubre en la mayoría de los casos que conozco.

Siguiente en la bajada en barrena que estamos haciendo por la pirámide es la necesidad de afiliación, esta es la necesidad de sentirte que formas parte de algo. Que si alguien se mente con tu grupo de amigos tú estás ahí para defenderlo. ¿Ocurre esto en las empresas? Normalmente no. Hay un caso muy típico, que es cuando te quejas ante alguien detrás de una ventanilla, por ejemplo, de algún error que la compañía para la que ellos trabajan está teniendo y te responden con un “eso no es culpa mía” o algo por el estilo, cargado de una completa falta de afiliación hacía la empresa para la que trabaja y dejándote a ti totalmente desprotegido sin tener ante quién demostrar tu malestar por cierta acción de esa entidad. No, los trabajadores no sienten afiliación hacia su empresa.

Me parece triste, pero creo que la mayoría de la gente sólo cubre en su trabajo los dos primeros niveles de necesidades: necesidades fisiológicas y de seguridad. En cuanto a su afiliación, reconocimiento y autorrealización más que nada brillan por su ausencia. Es hora de que las empresas en España y en especial los jóvenes emprendedores se planteen crear lugares desde dónde se puede hacer un mundo mejor y además esto se traduce en empresas más fuertes, duraderas y que generan más ingresos.

Antes de terminar, déjame hacerte una pregunta: ¿qué haces tú para que tus compañeros en el trabajo sí vean las anteriores necesidades cubiertas? Por lo menos en lo que a nosotros respecta intentemos crear un buen ambiente en la oficina, reconocer el trabajo de otros y si somos jefes de un equipo intentemos motivar la autorrealización entre nuestro equipo.

1 comentarios:

JuanG dijo...

No es una cuestión tanto de necesidades cubiertas, sino que te motiven un poco en el trabajo que la época de esclavos ya pasó! Que te hagan parte de lo que la empresa hace. No se. Me gustaría cambiar de trabajo pero creo que mas vale malo conocido que...