jueves 14 de febrero de 2008

1+1=11

La negociación es una constante en nuestra vida. Cuando se nombra la palabra negociación pensamos en seguida en la empresa, donde se negocia duramente para conseguir un acuerdo que nos satisfaga. Lo más gracioso, sin embargo, es que negociamos mucho más a menudo fuera de la empresa, en nuestra vida personal: entre amigos, familiares, asociaciones, profesores, compañeros... y sobretodo en el matrimonio, el mayor campo de negociación del mundo. :-)

El problema es que normalmente no nos damos cuenta de qué es realmente lo que queremos conseguir. ¿Recordais a Esopo y su gallina? Esopo quería tener mucho más de lo que la gallina le estaba dando, así que finalmente "negoció" con ella y llegó a la conclusión de que lo que más le convenia era matar a la gallina para acceder de una vez a todo el oro en su interior.

El objetivo de Esopo no era matar a la gallina, era ser más rico, y al no "escuchar" a la gallina llegó a la conclusión de que sólo si ella perdía podría ganar él. Aplicó un esquema mental 1+1=1.5, se juntan dos partes para negociar y uno de ellos sale ganando y el otro pierde o se queda igual.

¿Y si Esopo hubiera "hablado" con la gallina? ¿Y si la hubiera intentado comprender?¿Y si hubiera pensado que ganar/ganar era posible? Quizás hubiera averiguado que cuidando más a la gallina esta hubiera empezado a poner dos huevos de oro al día. Ella habría tenido una mejor vida y él hubiera sido más rico. Habría aplicado sinergía y 1+1 habrían sido 11, o 20 o 50 o 1000... Hubieran podido ser un buen equipo donde cada uno desarrollaba sus dones al máximo: la gallina pondría todos los huevos posibles y Esopo administraría ese dinero. Salomón se hubiera echado a temblar.

La sinergía es el trabajo en equipo de forma que cuando se juntan las diferentes partes llegan a mucho mayores resultados que cada parte por separado.

Para alcanzar la sinergía necesitas hacer tuyos los conceptos ganar/ganar y comprender antes de ser comprendido. Estos dos anteriores nunca funcionarán si no se da un intercambio de opiniones abierto y sincero, lo cuál jamás puede llegar a ocurrir si no somos gente que toma la iniciativa y tiene claro que fin persigue.

Cuando nos juntemos a negociar, veamos más allá de lo que tu crees que puedes conseguir. Esopo quería ser más rico y sólo veía la opción del homicidio de la gallina, pero si hubiera escuchado a la gallina, juntos hubieran alcanzado metas que Esopo jamás podría haber imaginado.

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