Este fin de semana acabé en el sofá totalmente indefenso frente al televisor, fue un momento de debilidad y antes de que me diera cuenta me estaba tragando lo que la caja tonta me hacía engullir, sin poder hacer nada para evitarlo.
La bazofia que está vez entró por mis ojos fue una película (y muchísimos anuncios) llamada "Algo más que un jefe". Se trata de una película del 2004 y cuenta con Dennis Quaid y la diva de Woody Allen, Scarlett Johansson. Es una cinta mediocre y poco más.
Sin embargo sí hay algo que me gustó y esto fueron las dos posturas encontradas que vemos en la película: Por un lado tenemos al trabajador de 51 años, Dan Foreman, que lleva toda la vida dirigiendo el equipo de publicidad de una revista y que cree en su trabajo, cree en la revista y ve más allá del beneficio económico (aunque cumple sus objetivos económicos con creces) y por otro lado, el joven de 26 años, Carter Duryea, con un futuro prometedor al que ascienden rapidamente y sólo piensa en cómo conseguir más dinero para la empresa, para él ni los empleados ni los clientes cuentan.
Al final de la película todo se le tuerce al joven Carter y el experto y ya entrado en años, Dan, tiene que volver a tomar las riendas. Todo depende de si realizan o no una gran venta. Dan saca de su manga un antiguo contacto con el que había estado en conversaciones con anterioridad y le van a visitar. Después de tener una buena charla de amigos, el cliente les dice que va a volver a poner publicidad en su revista: justo lo que necesitaban, Dan y Carter están salvados.
Al salir de la oficina Carter se dedica a elogiar a Dan, no se puede creer lo que ha pasado, ha sido genial, habían conseguido muchísimo dinero. Dan le dice que es cierto y que también es cierto que el cliente había tomado una decisión que iba a ayudar mucho a su empresa. Carter de pronto se queda callado y le dice - ¿Cómo?¿Tú de verdad crees en esto?.
Para Dan Foreman su trabajo no consistía en generar dinero para su empresa sino en proporcionar un servicio y a través de este generar dinero, algo que al joven Carter nunca se le había pasado por la cabeza. Dan no sólo había conseguido una gran venta sino que además le había proporcionado a otra empresa una forma de aumentar sus ventas. Las dos partes salian ganando.
Las empresas son, nos gusté o no, organizaciones humanas que dan un servicio. Y su ganancia ecónomica va directamente relacionada con la calidad del servicio ofrecido. Un buen servicio quiere decir una empresa satisfecha y unos clientes contentos, lo cual quiere decir nuevos clientes, lo cual quiere decir más dinero.
Cada vez menos empresas creen en esto, lo cual es pan para hoy y hambre para mañana.
Disclaimer: La peli es mala, mala.
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lunes 25 de febrero de 2008
Algo más que un jefe
Publicado por
Nacho Marques
a las
18:43
Etiquetas: empresa, gestion, relaciones, sociedad
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