Me ha gustado mucho la entrada que he leido en el blog de Martin Varsavsky, donde habla de cómo él es un amateur en muchas áreas. Nos habla de cómo le gusta cocinar, navegar, pilotar (lo que hacemos todos, no? :-P), escribir, hacer conferencias... pero de todo se cansa pronto y está constantemente cambiando.
Por otro lado nos cuenta también cómo en todo lo que emprende, él siempre tiene la necesidad de ser el jefe. Si navega quiere ser el capitán, si cocina el cocinero, si vuela el piloto...
No hace falta ser un Martin Varsavsky para tener estos mismos sentimientos sobre lo que hacemos. ¿Te pasa a ti? ¿Eres uno de esos que cambia de trabajo cada año? ¿Empiezas algo con mucha alegria pero al poco tiempo se te pasa la emoción por el nuevo proyecto? ¿Estás siempre pensando en nuevas ideas e iniciativas? ¿Te cuestan los detalles pero te gusta dedicarte a la idea general?
Y por otro lado ¿trabajas mal en equipo? ¿No te importa ser tú el que toma las decisiones y carga con la responsabilidad? En definitiva, ¿te encuentras a gusto cuando tú eres el jefe?
Si has contestado que sí a la mayoría de preguntas, eres lo que yo llamo un apóstol, y en ciertas áreas te llevarías bien con Martin aunque en otras no le aguantarías :-P.
La palabra apóstol yo la tomo de las comunidades de primeros cristianos, donde algunos de ellos tomaban la iniciativa de empezar nuevas comunidades a la vez que supervisan las ya creadas. Son gente que viajaba mucho, empezaban algo, pero al poco tiempo volvían a viajar para empezar otra cosa, por lo general no cuidaban mucho de la gente a nivel personal pero sí cuidaban mucho de la pureza del mensaje y trabajaban mal en equipo.
Este tipo de persona tiene la capacidad de ser emprendedores, de atreverse a tomar decisiones, de no importarles ser los que cargan con las responsabilidades, y saben mantener el rumbo de una empresa, familia u organización.
Sus puntos débiles son que cuidan poco de la gente, que a veces son insoportables en equipo y que ponen la visión de la organización por encima de las personas.
Hoy en día, en un país como España (no sé cómo se ve esto en Hispanoamérica), a este tipo de personas se les tacha de culo de mal asiento, de soñadores, de poco trabajadores, de malos compañeros... Lo que más se aprecia hoy en día es que te metas en un trabajo y te dediques a él y cumplas con tus obligaciones, todas las demás iniciativas son, normalmente, mal vistas.
Un apóstol es capaz de comenzar una organización y hacerla funcionar, pero también es MUY capaz de destruirla y acabar con el sueño. ¿Cómo puede evitar esto? Sencillo (aunque incómodo), juntándose con otros que tengan diferentes características. Por ejemplo, le vendría muy bien alguien que cuidase de la gente (ya que el apóstol no suele hacerlo), alguien que captase las ideas del apóstol y supiera transmitirlas a los demás de una forma práctica (el apóstol, tiene grandes ideas pero en muchas ocasiones no sabe transmitirlas)... en definitiva debería poder identificar sus puntos débiles y reforzarlos con otras personas.
Si tienes las características de un culo de mal asiento, que sepas que no eres ni tan raro, ni tan insoportable, simplemente que no has encontrado tu lugar. Sigue buscando, está cerca.
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lunes 18 de febrero de 2008
¿Culo de mal asiento?
Publicado por
Nacho Marques
a las
22:48
Etiquetas: gestion, ideas, liderazgo, relaciones
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6 comentarios:
Pero el c... de mal asiento es el que está en relación de dependencia.Martín dice ser el dueño o mas bien el Rey.
Como soy de la misma nacionalidad de Martín y conozco a mis connacionales pienso que es c... de correcto asiento.
Si, si, claro, cuando digo culo de mal asiento (es España, la palabra culo no es malsonante, es de uso común, perdona si es molesto) quiero decir que cambia mucho de lugar, no siempre está en el mismo lugar. Pero ese es su "asiento correcto", como tu dices: el cambio.
Lo que pasa es que, normalmente, esto se ve como algo negativo y no lo es.
Hola,
pero no todos los emprendedores tienen TODAS esas caracteristicas.
Los emprendedores exitosos prestan mucha atencion al detalle, lo que no significa hacer el trabajo de sus empleados ...
Y los hay que trabajan bien en equipo, aunque sean los CEO de la empresa tienen una comunicacion excelente con sus empleados.
Saludos,
Por supuesto que no, a veces los emprendedores lo son por necesidad, a veces por convicciones, otras por negocio... y dentro de eso hay muchos tipos de emprendedores. El cambio es algo que al emprendedor típico le suele gustar, pero no tanto al que emprende por necesidad o al que emprende por convicción. Ya que una vez la cosa está en marcha, su necesidad ha sido cubierta o su convicción satisfecha.
Pues me uno al club de los apóstoles, que curioso, me he sentido retratado en casi todo, no me importa no ser el jefe, pero desde luego las cosas se tienen que hacer como yo diga ;). He leído tres o cuatro entradas en tu blog y finalmente ésta me ha dado el empujón para suscribirme. Gracias por tus artículos.
Juanan, un placer que te guste el blog, intento hacerlo lo mejor que puedo.
Si eres un "apostol" creo que te encantará el libro "La paradoja" de James C. Hunter. Trata dos ideas claves, sobre las que quiero hablar pronto en el blog. En definitiva reta a todos aquellos "apostoles" a crear un equipo equilibrado aunque no sea lo más fácil, pero sí es lo más estable al largo plazo.
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