Hace unos dos años un amigo me decia con total sinceridad que él era una persona honrada y que aunque ahora iba a dejar España pronto volvería a acabar cierta tarea que, según él, dejaba a medias. Aproximadamente un año después cumplió su palabra y volvió para terminar lo que él pensaba que había dejado a medias. Hoy ha sido despedido de su trabajo y pesan sobre el acusaciones relacionadas con el abuso, el robo y el chantaje.
¿Cómo ha podido una persona convencida de ser completamente honesta y serlo hasta entonces caer en una espiral de un comportamiento tan dañino para él, su familia y su entorno?
No sabía hacia donde iba.
S.R.Covey nos habla en su libro "Los 7 hábitos de la gente altamente eficiente" de la importancia de saber hacia donde vamos. Lo primero que vimos fue la importancia de ser una persona proactiva, esto es, actuar en base a tus propias decisiones y no como reacción a las decisiones de otros. El quid de la cuestión radica en que para actuar de forma proactiva basado en tus propias decisiones has de tener una base sobre la cual tomar esas decisiones.
Lo que le ha ocurrido a mi amigo en este último año ha sido que ha tenido mucha presión por parte de su familia que le amenazaba con abandonarle y volver a su país sino realizaba sus deseos. Mi amigo tomaba decisiones en función de una base cambiante a lo largo del tiempo. Al principio todo era fácil y podía tomar las decisiones correctas pero cuando las cosas comenzaron a torcerse su base fue cambiando para adaptarse y acabó violando los principios que antes seguia.
Tener una base de principios sólida y cumplirla te hace ser una persona honesta a los ojos de los demás y les das la seguridad de que pueden contar contigo y que no vas a cambiar tu forma de pensar de un día para otro.
¿Cómo desarrollo mi base de principios?
Es sencillo y a la vez algo muy profundo, imagínate de aquí a 20 años. ¿Cómo quieres ser? ¿Dónde quieres estar? ¿Y cuando mueras? ¿Qué te gustaría que otros recordasen de ti?
En función de qué te gustaría que otros recuerden de ti estableces la base de principios sobre la cual regirás tus acciones.
Esto varía también dependiendo de los diferentes roles en nuestra vida. No tendremos las mismas metas como padre y marido (madre y mujer) que cómo profesional o cómo jugador de tenis. En unos casos soñaremos con cierto tipo de hogar familiar, en otros con cierta posición profesional y en otros con retos deportivos.
Para crear nuestra base de principios sobre la cual guiarnos a la hora de tomar decisiones de forma proactiva debemos, primero, saber a donde vamos.
Es una pena cómo la mayoría de la gente toma decisiones no en base a unos principios sino en base a cierto centro de atención que ellos han decidido tener consciente o inconscientemente: qué dirán sus amigos, qué dirán sus enemigos, qué hará su jefe... tener una base creada a partir de qué queremos hacer con nuestras vidas nos ayuda a tomar las decisiones más correctas evitando que las emociones tomen control de nuestras vidas.
Si te interesan los temas de este blog no olvides suscribirte o también puedes recibir los articulos por email.
viernes 1 de febrero de 2008
¿Hacia donde te diriges?
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)





0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada