Se dice muy a menudo que los pasos entre la idea y su realización son una tarea de implementación.
En conversaciones con amigos se oye que el éxito de fulanito o menganito se ha debido a la buenísima idea que tuvieron y que cualquiera con una idea de esas características hubiera triunfado en su carrera. Nada más alejado de la realidad.
Los pasos entre la concepción de una idea y su materialización son cómo un rio desde su nacimiento a su desembocadura en el mar, podemos calificarlos de muchas cosas pero desde luego no podemos decir que sea un camino recto.
¿Cómo desarrollar una idea innovadora? Resulta que nadie lo sabe. Si se supiese no sería innovadora, sería algo que ya existe. Y ¿cómo desarrollar una idea ya conocida pero de forma innovadora para captar la atención de los posibles clientes? Resulta que tampoco lo sabe nadie, se trata de algo que no se ha hecho antes.
Grandes ideas han desaparecido por pensar que su implementación era una cuestión matemática y que se podía dejar en manos de gestores. En manos de personas que saben cómo trazar un plan y establecer objetivos y plazos. Sin embargo parir una idea requiere de ciertos ingredientes muy alejados de aquello que englobamos como gestión.
Estos son algunos de los puntos clave para convertir una idea en realidad:
- El innovador debe involucrarse al 100% con su idea. Si él no cree en su idea nadie creerá.
- El innovador debe creer que vale la pena luchar por hacer realidad su idea. Si el no cree que su tiempo y esfuerzo valga la pena nadie lo hará.
- El innovador debe entender que otros no vayan a involucrarse nunca tanto como él y debe establecer claramente cuales son los roles de cada componente.
- El innovador debe estar un poco tarado.
De diferentes fuentes me llegan cables de que las cosas no van muy bien, y de que el negocio parece tener los días contados. Por diversas razones hablo con mi amigo y al preguntarle que tal van las cosas, me responde: "Nacho, estoy muy liado, ahora mismo tengo tres trabajos" - ¿cómo puede ser que alguien que esté comenzando una empresa tenga otras obligaciones de la misma prioridad? y la pregunta del millón ¿quién está llevando su nuevo establecimiento si el está tan ocupado? Este emprendedor no ha tenido las agallas de depender al 100% de su idea, no se ha atrevido a dejar otros empleos para lanzarse a su nuevo proyecto, sin embargo, sus empleados sí dependen de ese empleo enteramente. Este emprendedor no ha tenido las agallas de luchar por su empresa y la ha dejado en manos de sus inexpertos trabajadores, quienes hacen lo que pueden pero no están preparados, no tienen ese compromiso pues no es su idea y no van a luchar por ella. El futuro está escrito... una gran idea que pronto desaparecerá.
Crear es un arte. Y un compromiso.
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