¿Qué se va a recordar de nosotros? ¿Que pondrán en nuestra lápida? Quizás digan "al mejor amigo", o "al mejor padre", o "al tio más cachondo", o "al que nunca perdió su paciencia" o podría ser que simplemente escriban un sobrio "descanse en paz"... quizás apenas nadie venga nuestro funeral, o a lo mejor estará a reventar...
¿Qué dejaremos en este mundo cuando nosotros ya no estemos? Esta es una pregunta que todo ser humano se hace. Creas o no en una vida eterna, todos ansíamos dejar una huella en esta vida terrenal. Aquellos que cometen grandes errores ya han perdido la esperanza de poder dejar un buen recuerdo de ellos mismos y por lo tanto piensan que sus actos carecen de cualquier importancia.
En su libro el 8º hábito, Covey, autor de Los 7 hábitos de la gente altamente efectiva, afirma que para vivir una vida en plenitud hay cuatro pilares básicos: vivir, amar, aprender y dejar un legado.
En el corazón de cada persona hay un deseo de eternidad. Eso se traduce de diferentes formas, pero, desde luego, una de ellas es el dejar un legado que vaya más allá de tu paso por esta vida. ¿Qué voy a dejar? Es la pregunta que queremos responder.
Una de las mayores satisfacciones de un emprendedor es ver que su empresa se ha estabilizado y que ha pasado a ser llevada por otra persona cuando él mismo ya no podía mantener esa responsabilidad. Ese día te das cuenta de que has dejado algo que va a ir más allá que tú. Ese es tu legado.
Este concepto es aplicable a todas las personas dentro de cada organización humana. Y la familia está incluida. Yo no sabía cual sería mi legado o si lo habría o no. Eso cambió el lunes pasado. Ahora ya sí que voy a dejar un legado que va a ir más allá de lo que va a ser mi vida aquí. Se llama Caleb y por ahora sólo mama, llora y duerme. En ese orden.
Muchas veces me pregunto porque la gente queremos tener hijos: duermes menos, tienes menos libertad, tienes menos dinero para ti mismo, tu relación con los demás sufre pues estás más cansado, te da disgustos, miedos, preocupaciones... y sin embargo mucha gente ni nos lo pensamos dos veces ¿por qué? Porque es tu legado. Vas a invertir en esa personita/s tu forma de ser, tu forma de pensar, tu forma de ver la vida, tu forma de actuar... y cuando tu ya no estés tu legado seguirá vivo.
¿Crees que es cierto que dejar un legado es algo muy importante para una persona?
Foto| katie816
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sábado 29 de marzo de 2008
Nuestro legado
Publicado por
Nacho Marques
a las
7:31
Etiquetas: relaciones, sociedad, sueños
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2 comentarios:
Mi unico deseo es pretencioso. Quiero abandonar este mundo dejandolo en mejores condiciones de lo que lo encontré, para ello trabajo cada dia y con constancia.
Interesante entrada
Me alegro que te gustase. Es obvio que si todos tuvieramos ese enfoque tuyo las cosas irian mejor. Y creo que la mayoría de gente intenta funcionar así, lo que pasa es que normalmente se dejan "las buenas intenciones" para las ONGs (por ejemplo) y se piensa que las empresas nunca se beneficiarían de ese enfoque, pero creo que cada vez se demuestra más que "buenas intenciones" también quiere decir "mejore ingresos". Un saludo.
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