viernes 11 de abril de 2008

¿Cómo sabes que tu mujer no te la está pegando?

Me llama un empresario y me dice que necesita a un director de fábrica, me llama un amigo y me dice que quiere buscar trabajo como directivo. El tema venía bordado.

Conocía de sobra este chico y sé que está más que preparado para abordar responsabilidades de dirección así que cojo el teléfono y llamo al empresario. Le digo que tengo alguien que posiblemente le interese mucho. Total que se han juntado hoy.

Ha sido un amor a primera vista. Los dos están muy contentos y creo que si no fuera por ciertos detalles la cosa fructificaría. Veremos.

El caso es que durante la entrevista el empresario le ha preguntado a mi amigo: "¿dónde está tu mujer?" a lo que mi amigo ha contestado: "en casa con mis suegros". "¿Cómo sabes que no te la está pegando?"- replica el empresario. La cosa, efectivamente, se puso tensa.

Se trata de un matrimonio joven, con dos crios, uno de ellos recien nacido y se llevan muy bien entre ellos. Y ahora resulta que un desconocido le pregunta cómo puede saber con certeza que su mujer no se la está pegando. Mi amigo no se lo puede creer, claro, le entran ganas de partirle la cara al hombre sólo por proponer la idea, sin embargo se controla y responde: "porque confio en ella plenamente".

El empresario responde: "Eso es lo que yo busco en un directivo, poder confiar en él plenamente".

El mundo empresarial no tiene las cosas fáciles. Podríamos decir lo mismo de otro tipo de organizaciones humanas, sin embargo en el empresarial es peor pues la gente, en general, sólo ve el beneficio económico. Hay una gran necesidad de gente fiel, gente que le dé un mensaje a su empresa de que están ahí para quedarse y de que quieren involucrarse en los proyectos de la empresa con todas sus fuerzas.

Si ya sé lo que estáis pensando, que si las empresas esto que si las empresas lo otro... y es cierto, pero en este post estamos tratando la otra cara de la moneda: que si los empleados esto que si los empleados lo otro... No podemos andar exigiendo a la empresa que nos pague mejor, que nos dé mayor responsabilidad, que nos reconozca nuestros méritos si nosotros no somos trabajadores fieles.

Un ejemplo más de como en una empresa, como en cualquier otra organización humana los valores son algo que es totalmente necesario y no se puede comprar con dinero.

¿Cómo sabes que no te la están pegando?

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2 comentarios:

Alejandro Santana dijo...

Curiosa forma de transmitir la importancia de la "lealtad" por parte del empresario, aunque parece que es muy efectiva.

El tema de la "lealtad" y la confianza es crítico en toda relación empresarial y laboral. Probablemente sea esa la razón por la cual un muy elevado número de las contrataciones se realizan como consecuencia de recomendaciones personales.

Nacho Marques dijo...

Lo cual me parece que tiene completo sentido ya que averiguar en una entrevista de trabajo si se trata de la persona que buscas es muy complicado.