viernes 18 de abril de 2008

Visa, una empresa orgánica.

Hay cosas que, simplemente, no se ponen en duda. Cuando se estructura cualquier organización siempre creamos la posición de presidente, vice presidentes, jefes de departamento... o si quieres puedes llamarlos directores generales o CEOs. ¿Por qué? Porque necesitamos organizar a las personas.

Encontrar el anterior artículo (I y II) de Peter Senge y averiguar un poco más sobre un ejemplo de empresa diferente ha sido para mi como encontrar una mina de oro. Voy a pedir el libro al que hace referencia: "One from many: Visa and the rise of chaordic organization" y lo podemos ir comentando.

El gran problema de las empresas tal y como las conocemos hoy en día es que no se adaptan lo suficientemente rápido a su entorno, no están constantemente aprendiendo porque no sirve de nada ya que su rígida estructura no le permite aplicar aquello que aprende. La estructura que conocemos no posiciona a la gente en la compañía en función de sus dones y habilidades sino en función del puesto a través del cual entró. La empresa actual dedica gran parte de su presupuesto a mantener un espacio físico donde tiene a toda su gente "encerrada" trabajando, en muchos casos esto no es necesario y se podría ahorrar una gran carga económica que podría ser invertida en el cuidado y motivación de las personas. En España la cosa está aún peor y son pocas las empresas que permiten a sus empleados trabajar por objetivos y no por horarios. Si trabajas en la cadena de producción el horario es innamovible pero si eres parte de un equipo de ingenieros, ventas o cualquier otra tarea que no requiera que otros dependan de ti para que les releves, ¿qué problema hay en que el equipo se organice como y cuando quiere trabajar?

En su artículo Peter Senge compara una empresa (Visa) con una organización social como es Alcoholicos Anónimos. Es genial. Al fin y al cabo lo que toda empresa es es una organización humana y como tal tiene las mismas necesidades que cualquier grupo de personas.

Las empresas típicas se reproducen a través de un costoso proceso de montar nueva oficina en la nueva ubicación y nombrar la jerarquía que lo dirigirá. Pero si las empresas dedicasen tiempo a detectar los dones que hay entre sus empleados se darían cuenta de que seguro que tienen gente idónea para comenzar una nueva oficina y que están motivados para ello, si a eso le añades una formación y les das libertad para actuar te plantas con una empresa que comienza a crecer sola y con el mínimo esfuerzo ya que ya no se trata de un proceso dirigido y controlado desde la cabeza de la empresa sino motivado y respetado desde la empresa madre. Eso es reproducirse orgánicamente, válido para cualquier organización humana.

Finalmente, el autor, hace una referencia a la democracia dentro de las organizaciones humanas. Personalmente no creo que la democracia sea la forma más orgánica de trabajar, sino el consenso. Cuando cada persona tiene derecho a un voto es fácil que se creen grupo de presión tratando de "comprar" votos, ya que cada voto vale lo mismo y todos tenemos derecho a uno. Sin embargo si pudes dividir la empresa en pequeños equipos autogobernados las decisiones podrían tomarse por consenso y entonces no tiene sentido montar grupos de presión porque con que uno o dos no estén de acuerdo la propuesta no saldrá adelante. De todas formas, este es un tema complejo y habrá que abordarlo con mayor tranquilidad.

En definitiva, no es una locura pensar en una empresa orgánica y que voy a pedirle a los señores de Amazon que sean tan amables de mandarme este libro y ya os iré contando.

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1 comentarios:

Anónimo dijo...

esta super bien la información....
graxi..ojala y sigan asi jeje..