Esas son las palabras que mejor describen a las empresas según un estudio del McKinsey Quarterly, journal de la consultora McKinsey.
El artículo analiza la respuesta de diferentes empresas ante la innovación de sus competidores o un cambio en el precio de un producto de la competencia.
Según el estudio, las empresas no están al tanto de que ocurre con sus competidores. El 49% de las empresas se enteró de una innovación de otra empresa cuando ya era demasiado tarde para reaccionar antes de que llegase al mercado. Para el caso de un cambio de precio este porcentaje sube hasta un 60%. Solamente un 23% en el caso de una innovación y un 12% en el caso de un cambio de precio supieron que esto iba a ocurrir con suficiente antelación como para reaccionar.
En relación a la rapidez de su reacción las cosas están aún peor. En el caso de una innovación solamente un 5% de las empresas reacciona antes de que la empresa competidora anuncie su nuevo producto, y solamente un 9% reacciona cuando la innovación está anunciada o cuando ya está en el mercado. Un 32% reacciona poco tiempo después de que el producto esté en el mercado, 26% reacciona cuando el nuevo producto ya afecta sus ventas, y ¡un 20% aún se encontraban, en el momento del estudio, planeando un respuesta! En el caso de un cambio de precio, la cosa es similar. Un 4% reacciona antes de que se anuncie el cambio, un 9% cuando se anuncia el cambio o este llega al mercado, un 43% reacciona al poco tiempo de darse el cambio de precio en el mercado, un 22% reacciona cuando ya nota el efecto en sus ventas y el 11% aún está planeando qué hacer.
¿Qué nos dicen estas cifras? Que las empresas son un poco lentitas y no están al tanto de su sector, se mueven como un animal gordo y fofo, son empresas dinosaurio: clásicas en su forma de pensar y lentas a la hora de actuar.
¿Por qué ocurre esto? Las razones son varias pero las principales son dos: su estructura y la falta de identificación del trabajador con su empresa.
La estructura típica de una empresa mediana y grande, crea unos esquemas de funcionamiento muy complicados y pesados, que hace lenta y dificil la interacción entre aquellos con capacidad de crear cambio y los que tienen la información que dice que hace falta un cambio. De la misma forma, son estructuras que sólo ponen la capacidad de crear cambio en unos pocos.
Por otro lado, los trabajadores trabajan en la empresa pero no se identifican con ella. Se sienten que ayudan a la empresa a salir adelante pero que no se cuenta con ellos como parte de la empresa. No están satisfechos. ¿Quienes son los primeros en detectar un cambio en el mercado? Aquellos que están en contacto con proveedores y empresas del sector. Pero si estos no están motivados para mantenerse al día e informar de esto al resto y de la empresa y si, además, cuando lo intentan el procedimiento es complicado... ¿por qué lo iban a hacer? El resultado: que se lo curre otro.
Un ejemplo claro de esto, es la campaña de Movistar del 100x1. Vodafone lleva años ofreciendo 60x1 en sus llamadas a móviles de la misma compañía. Pagas el primer minuto y puedes hablar 60. Finalmente hace unos meses Movistar reaccionó y comenzó a ofrecer algo muy similar, su tarifa 100x1, pagas un minuto y puedes hablar 100. La reacción tardó en aparecer, probablemente ocurrió cuando ya notaron su efecto en su bolsillo. Es un claro ejemplo de una gran empresa mostrando lo lenta que puede ser a la hora de reaccionar al mercado.
miércoles, 28 de mayo de 2008
Desinformadas y lentas
Publicado por
Nacho Marques
a las
11:00
Etiquetas: empresa orgánica, errores, innovación, learning organization, mercado, producto
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8 comentarios:
Hace falta en las organizaciones una unidad de inteligencia competitiva que desarrolle funciones de vigilancia a los competidores y al entorno o mercado. Y para ello, previamente debe existir una gestión del conocimiento, integrada transversalmente en la organización. Por desgracia son dos cosas que muchas organizaciones ni siquiera aplican.
¡cuando lo lean despiden a unos cuantos¡
Mi experiencia indica que la información fluye asimétrica por la pirámide empresarial. Una orden de la jefatura, llega rápido a la base, por contra, una noticia emitida por la base tarda mucho en llegar a los centros de decisión.
Normalmente, quien se entera que hace la competencia, sea sacar una novedad o cambiar el precio, son los vendedores en conversaciones con sus clientes.
Cuando esto ocurre, en muchos casos, avisan de ello a sus mandos, pero en cada escalón de la pirámide tiene que esperar a que se organice una reunión periódica para informar al escalón superior, y pueden pasar muchos días antes de que esto ocurra, como consecuencia pasa muchos tiempo hasta que se entera una persona con capacidad de decisión en una gran empresa.
También la reacción es lenta pues las órdenes de arriba abajo van rápidas, pero las comunicaciones de abajo a arriba van lentas.
@merce: Si desde luego, y sobretodo si se pudiera integrar en lo que ya está en marcha y no crear un nuevo "departamento" para esto como normalmente suele pasar. Yo creo que debería ser más bien un hábito en los trabajadores.
@mreina: jejeje, pues la verdad es que cuando ví los datos no me lo podía creer!
@gorki: Es típico, se ve constantemente. Desde tu experiencia ¿crees que se podría trabajar con una estructura de empresa más plana? Lo cual evitaría muchos problemas y sobretodo evitaría el problema de la asimetría en la fluidez de la información.
Me haces una pregunta muy difícil. Creo que falta comunicación es inversamente proporcional al tamaño de la empresa. He trabajado en informática dentro de empresas muy grandes, pero normalmente en equipos muy pequeños desplazados en casa del cliente
Equipos de diez o doce personas no tiene problemas de comunicación, sin embargo, teníamos problemas de comunicacion dentro de nuestra empresa
La razón, una reunión de más de ocho personas es poco práctica, la gente no participa lo suficiente y mientras hacen que escucha, comienzan a pensar en sus cosas y no en lo que se dice, más aún cuando el tema, en principio no va con él.
Su para llegar a la máxima autoridad hay que subir varios escalones de reuniones de gente cada vez mas importante, mucha parte de la comunicacion que viene de abajo a arriba, se queda por el camino, pues quien representa al nivel inferior, la mayoría de las veces ni atendió a quien la emitió.
Yo creo que la incomunicación es más debida al tamaño de la empresa, que a cualquier otra causa. Claro está que se podría hacer células autónomas que tomaran por si mismas decisiones, pero entonces se pierden las sinergias de trabajar en una gran empresa.
Yo he vivido la política de dividir la empresa en centros de beneficios,(profit center),y o eran falsos centros, sin autonomía propia, o se enzarzaban en luchas entre los centros, pues no siempre los gastos de un centro se reflejan en ingresos para ese centro, aunque sea muy provechosos para el conjunto de la empresa.
Mi opinión es que para determinados trabajos se necesita una gran empresa y para otros, lo mejor es una pyme, por eso se termina subcontratando tantos trabajos.
Una presa eléctrica, la tiene por fuerza que liderar una gran empresa de ingeniería, pero la reforma de una cocina lo hace mejor y más barato un contratista con cuatro obreros.
Siento excederme pero no se escribir más escueto.
Me parece muy interesante el resultado que obtuvistéis al trabajar en grupos más pequeños.
Superficialmente veo tres problemas: falta de motivación (gente que perdía interés en reuniones), falta de conocimiento de los demás (mal rollo entre profit centers), y una estructura demasiado ferrea (falta de comunicación verticalmente).
Me niego a pensar que no se puedan pulir esas cosas y mejorar el dinamismo de la empresa. Quizás asegurándote que cada trabajador está funcionando según sus habilidades (muy complicado), que el conjunto de profit centers se conocen bien entre ellos para evitar malos rollos (tampoco es fácil) y aplanar esas pirámides que parecen rascacielos para evitar la falta de comunicación vertical (esto es mucho más sencillo).
Sé que es dificil pero me niego a creer que sea imposible. ¿O me equivoco?
Nacho
Como te digo el problema de la comunicación fluida en la empresa,(según mi opinión), es consustancial a su tamaño.
Según mi experiencia, un jefe no puede atender bien a mas de una docena de curritos. Eso da una forma determinada a la pirámide.
Si para achatarla pones mas curros a reportar al mismo jefe, lo saturas. De modo, que de forma natural, comienza a crear, de hecho, si no de derecho, subjefes en los que concentrar el diálogo de un grupo de curritos. Es decir la pirámide vuelve a crecer nuevamente.
¿Se puede conseguir el achatar la pirámide?. Lo veo complicado, yo no sabría hacerlo, pero no digo que no haya otros más eficaces.
Debe ser complicado, pues por ejemplo la organización más probada, el ejercito, en todos los países y regímenes es parecida. El mando se ejerce de forma piramidal y la auguración básica, el pelotón de soldados es de un tamaño reducido.
Entre el Rey un soldado hay los siguientes niveles, que a su vez se subdividen en distintas graduaciones:
Rey
Generales
Jefes
Oficiales
Suboficiales
Tropa
Las órdenes fluyen bien de arriba a abajo, pero si un soldado se entera de la inminencia de un ataque, el aviso no fluye. , Recuerda la película del ataque de Pearl Harbour, un montón de gente lo detectó pero los mandos no se enteraron.
Muy interesante, esas ideas.Le he dado vueltas al tema y me paso a hacer una entrada. A ver que te parece.
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