martes 20 de mayo de 2008

Sistemas distribuidos: The Underground Railroad

Nos situamos en el siglo 19. En el sur de EE.UU. los negros son esclavos. Los más afortunados son vistos como una raza inferior, en cada lugar público tienen un asiento reservado para ellos: en el autobús, los bares, los servicios públicos... pero no se trata de una medida de cortesía sino de una forma de evitar el contacto con ellos.

Sin embargo, el norte del país piensa de forma muy diferente. Cuando un país es tan grande como un continente, estas cosas son posibles. En el norte ya no existe la esclavitud y esa corriente de pensamiento se extiende hacia el sur, aquellos que la abrazan son conocidos como abolicionistas.

Estos abolicionistas, tanto blancos como negros, idearon una forma de sacar de la esclavitud y de llevar a los paises del norte a más de 6.000 esclavos, convirtiéndolos así en personas libres. Quizás incluso fueron más de 100.000 los liberados pero sólo 6.000 fueron censados como tales.

¿Cómo puedes mover a decenas de miles de esclavos desde un estado sureño de EE.UU. hasta los estados del norte o incluso hasta Canada? Hablamos de tráfico de personas, y de muchas personas.

La respuesta es aterradora: nadie lo sabe.

Es posible que nadie nunca llegase a saber cual era el proceso completo que se seguía para conducir a un grupo de esclavos desde el sur del país al norte. ¿Cómo puede ser esto? Porque se trató de un sistema distribuido.

Se le llamó underground debido a su ilegalidad, no se trataba de rutas subterráneas. Tampoco se utilizaba ninguna via de tren (railroad) para escapar, sino por lo general se iba a pie y a veces en diligencias. El nombre de railroad era sólo una forma de referirse al sistema.

El Underground Railroad consistía en puntos de encuentro, rutas secretas, transportes,casas seguras y asistencia provista por los abolicionistas simpatizantes. A los esclavos se les mantenía en grupos pequeños o individuales e independientes, lo cual ayudaba a mantener el sistema en secreto ya que quizás algunos conocían las estaciones de conexión pero nunca llegaban a conocer detalles del area en la que se encontraban.

La gente asociada al Underground Railroad sólo conocían su parte de la operación y no todo el esquema. Aquellos que huían podían descansar en las estaciones, que eran cuidadas por el maestro de la estación. También existían una figuras conocidas como los accionistas, estos se encargaban de suministrar el dinero necesario. Otros eran los conductores, que eran quienes guiaban a los fugitivos de una estación a otra. El conductor en ocasiones entraba a formar parte de una plantación y así entrar en contacto con los esclavos que querían y podían huir. Cada vez que el grupo fugitivo llegaba a una estación se avisaba a la siguiente de que se encontraban cerca. Los accionistas se encargaban de suministrar el dinero con el cual se le compraba comida y ropa a los fugitivos y de esta forma podían pasar más desapercibidos.

Se trató de un sistema complejo y arriesgado. Había mil razones para no dejar esto en manos de muchos sino que debía ser algo controlado por unos pocos. Y sin embargo no se hizo así: había mucha gente involucrada y se mantenían bajo control unos a otros en la esfera local, sin la necesidad de un poder de lo alto que les pusiera el ojo encima.

Se trató de un sistema que reaccionaba al entorno y se acopabla a las necesidades. No había un centro de la organización del sistema luego era imposible de destruir.

Normalmente pensamos que no se puede dirigir una organización como un sistema distribuido por que sería demasiado peligroso. Para peligrosidad que se lo digan a los del Underground Railroad.

4 comentarios:

merce dijo...

Una historia preciosa que demuestra que la necesidad consigue cosas increíbles. Tal vez eso es lo que les falta a las organizaciones, necesidad para cambiar.

Nacho Marques dijo...

Yo creo que la necesidad para cambiar está ahí. Creo que el principal problema de las organizaciones es tener las narices de romper el statu quo creado y experimentar nuevas fórmulas.

merce dijo...

Bueno, sí es cierto que tienen la necesidad, sobre todo en la medida que deben adaptarse al nuevo entorno. Yo me refería a que no es una necesidad vital tan grande como la de la historia que cuentas en el post.

Nacho Marques dijo...

Si claro, eso es cierto. Aunque creo que cualquier organización (empresa, partido político, iglesia, ONG...)que no se adapte al cambio, me da a mi que morirá. Pero si claro, no es algo tan fuerte como huir de la esclavitud.