Bob Cummings y Dee Hock fueron los encargados de poner en marcha el programa de tarjetas de crédito del National Bank of Commerce, llamado en su momento BankAmericard y que más adelante se convertiría en la archiconocida Visa.
El presidente del banco les pidió a los dos que pusieran en marcha el programa de tarjetas de crédito en 90 días. Al principio Bob y Dee, que no se conocían, no estaban contentos ni con el proyecto ni con su compañero.
Fueron 90 días complicados, llenos de problemas pero entre los dos consiguieron tenerlo todo a punto para la fecha prevista. Fue una aventura como cualquier puesta a punto de un proyecto.
Bob había trabajado durante años en el banco, Dee era un becario recien llegado. Cuando cumplieron su objetivo Dee pensaba que le volverían a reubicar en el banco como habían estado haciendo con él desde que llegó y veía a Bob en ese puesto durante muchos más años o quizás todo el resto de su carrera.
Ron McDonald, el vicepresidente a cargo de personal llamó a Dee para hablar sobre su siguiente puesto. Resultó que este le explicó a Dee que le habían ofrecido a Bob un nuevo puesto dentro del banco que a Bob le apetecía mucho pero que sólo se lo podrían dar si él aceptaba hacerse con el puesto que Bob dejaba, responsable del departamento de tarjetas de crédito del banco.
La relación entre Dee y Bob era, ahora, de aprecio mutuo, habian acabado entendiéndose y habían formado un estupendo equipo trabajando juntos. Ahora se le proponía a Dee aceptar su puesto y si no lo hacía Bob saldría perjudicado ya que no podrían darle el puesto que él deseaba. Esto sumado a que el nuevo sueldo mejoraría notablemente la mala situación económica de Dee y su familia no le dejó otra opción: por su amigo y por su familia, no era lo que más le apetecía pero aceptó.
Bob se lo agradeció una y otra vez. Estaba feliz con su nuevo puesto.
Sólo quince años después, en la fiesta de jubilación de Bob supo Dee la verdad. Bob había ido a la oficina de Ron para decirle: "Ron, sácame de este puesto. Dee lo necesita y se lo merece. Yo sólo estorbo."
Bob disfrutó arrancando el proyecto con Dee. Le hubiera encantado seguir ahí pero se daba cuenta de que las habilidades de otro encajaban mejor y supo hacerse a un lado.
A ese becario que no encajaba en ningún sistema típico le tocaba echar a volar.
Relacionados:
- La concepción de Visa.
- El nacimiento del padre de Visa.
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miércoles 25 de junio de 2008
Echar a volar
Publicado por
Nacho Marques
a las
09:20
Etiquetas: empresa orgánica, liderazgo, relaciones, sueños, visa
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