Dee Hock, fundó Visa y la capitaneó durante casi 20 años. Dee proviene de un entorno rural, se crió en una pequeña casa donde apenas cabían sus tres hermanos y sus padres. Siempre tuvo que trabajar para ayudar en casa, pero le encantaba leer. Conoció a su mujer en 5º de primaria y desde entonces han estado juntos. Llegó a la universidad por pura casualidad pero nunca encajó en ninguna institución, ni en el colegio, ni en la iglesia, ni en la universidad. Cuando llegó su ceremonia de graduación y estaban allí toda su familia y su novia... no salió a recoger el diploma, estaba con los amigos... así nació una persona que nunca ha podido encajar con las instituciones.
A partir de la graduación y la boda comenzó un cambio de un trabajo a otro que parecía nunca fuera a cesar. Comenzó trabajando en una oficina local en su pueblo dedicada a la concesión de créditos, al poco tiempo el encargado abandonó el trabajo y se quedó él al cargo, sin experiencia y demasiado jóven (22 años). Decidieron tirar el manual de la empresa y empezar a funcionar basándose en el sentido común, tenían libertad total, nadie daba un duro por aquella oficina, sin embargo en dos años triplicaron los beneficios y la empresa madre había pasado de no acordarse de ellos a tenerles en gran consideración y con esa consideración llegó también el primer cambio para Dee. Si las cosas habían ido tan bien trabajando a su manera, ¡cuanto podrían mejorar los resultados si Dee y sus compañeros siguiesen el manual de la empresa! - comenzaron las presiones para amoldar a la joven plantilla a su forma de trabajar y Dee decidió buscar suerte en otro lugar.
Sin embargo la historia no haría más que repetirse, Dee trabajaba bien, obtenía buenos resultados pero siempre llegaba el punto en el que le pedían que se amoldase a la institución y ahí pinchaba y tenía que dejarlo. Así vivió durante 16 años, de trabajo en trabajo.
En 1965 Dee decidió dejar de luchar. No conseguía subir la escalera del éxito en el entorno empresarial, simplemente no encajaba. Tenía tres hijos y una cara hipoteca, Ferol, su mujer, estaba a punto de acabar la carrera que había empezado cuatro años antes al darse cuenta de que con la inestabilidad de su marido la familia no saldría adelante, así que Dee decidió jubilarse en el trabajo, iba a buscar un trabajo sencillo, en el sector bancario que él conocía bien, haría su tarea, no se metería en problemas y daría lo suficiente para que no se quisieran deshacer de él. Se acabó el soñar.
Su primera victima sería el Seattle National Bank, pero lo que encontró allí pudo con él. Entrevistas seguidas de tests, seguidas de entrevistas, seguidas de tests, de mesa en mesa, de despacho en despacho en un tremendo edificio que todo lo que mostraba era el poder que deseaban tener pero puertas para dentro lo más común era encontrarte con gente engreída que creían ser algo por tener un gran despacho y que no dudaban en criticarte a la empresa para la que trabajaban si les pinchaban un poco. Demasiao pal body
Su segunda experiencia fue completamente diferente. Se dirigió al National Bank of Commerce, donde confiaba encontrar un trabajo para jubilarse y lo que encontró fue algo completamente diferente. Le citaron en la cuarta planta de un modesto edificio, se trataba de un espacio abierto, con muchas ventanas y de una de las mesas se levantó Ron McDonald, el vice-presidente de personal -¿que hacía trabajando en una simple mesa, en vez de tener un tremendo despacho?. Pasaron a una sala donde pronto acabaron hablando sobre mucho más que bancos y economía. No fue una entrevista, fue una conversación interesante. Al acabar, Ron le preguntó a Dee si tendría tiempo para conocer al presidente del banco. Ron pensaba que a ambos les gustaría conocerse. Dee fue acompañado a otra de las mesas donde trabajaba Maxwell Carlson, el presidente del banco -¿dónde estaba el gran despacho presidencial?- la siguiente hora fue otro rato de una conversación interesante.
Por primera vez en su vida laboral, Dee había encontrado una forma de funcionar que no estaba basado en papeles y burocracia interminable, había algo diferente.
A los pocos días Ron le llamó de vuelta y le dijo que no había ningún puesto para lo que él sabía hacer y que no sabría cuando lo habría pero que habían pensado que los demás empleados disfrutarían trabajando con él, así que le ofrecían un trabajo de becario con el que iría de departamento en departamento hasta que encajase en alguna tarea.
Dee se encontraba en una díficil situación económica y su objetivo era encontrar un trabajo estable con el que mantener a su familia y que no le diera muchos quebraderos de cabeza... lo que le ofrecían era poco más de la mitad del sueldo que él solía tener y ninguna posición definida, pero le gustaba la gente y su forma de funcionar.
Después de hablarlo con su media naranja, decidieron apostar por las relaciones personales y para Dee comenzó una nueva etapa en su vida laboral.
Continuará.
Basado en "One from many. Visa and the rise of the chaordic organization"
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jueves 12 de junio de 2008
El nacimiento del padre de Visa
Publicado por
Nacho Marques
a las
11:12
Etiquetas: empresa orgánica, ideas, innovación, libros, organizaciones, relaciones, visa
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4 comentarios:
Muy interesante!! Estoy esperando la continuacion. Esta muy bien escrito ;)
Gracias, me alegro que te guste. Estoy leyendo ahora mismo su libro así que según vaya leyendo iré escribiendo sobre el tema.
Enhorabuena!
¿Crees que esto pasa todavía?
Y si es así, ¿donde? Gracias! ;-)
Saludos,
Francisco
Hola Francisco, si creo que existe algo como lo que se describe en este artículo, sin ir más lejos parece que Idealista.com funciona de forma parecida, sin despachos y sin poder concentrado (entrevista).
De todas formas, aunque las formas se pueden adoptar facilmente a mi me interesa más el fondo. Puedes ser una empresa que no tiene grandes despachos pero después no trabajar en equipos basado en habilidades, no permitir el cambio entre equipos, no dar independencia o tener una cabeza que dirige cada aspecto de la organización. Y eso no sé si existe, al menos en España.
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