jueves 26 de junio de 2008

La evolución de las organizaciones

Hace unos 50 años, no existían ordenadores. Todo lo más que se tenía era una máquina tremenda en la que insertabas cartulinas perforadas y confiabas que aquello se grabase de cierta forma en unas cintas magnéticas para, seguidamente, escupir los datos en papel y así poder almacenarlos en lo más parecido que había a un disco duro actual: una carpeta.

Hace unos 50 años empezaba a existir la televisión con color. Para enterarte de las noticias tenías que tener paciencia y poder saber lo que ocurría en otro continente sólo estaba disponible para los más aventureros.

A mediados del siglo XIX la forma más rápida de hacer llegar información de un lugar a otro era a través del pony express, los jinetes de este servicio lograban hacer llegar una carta de la costa atlántica a la costa del pacífico de EE.UU. en sólo 10 días. La llegada del telégrafo en 1861 hizo que las comunicaciones pudieran ser instantáneas, aunque poco dinámicas, síncronas y dependientes de un cable que cruzaba grandes espacios abiertos.

Los trenes, el teléfono, la radio, la televisión, internet... la evolución en muchas áreas ha sido espectacular. Cuando el hombre pisó la luna la gente tardó unos pocos segundos en poder verlo en su televisor, décadas después estamos acostumbrados a ver los eventos en directo desde nuestro salón.

Podríamos hablar de cambios en la sociedad, en la ciencia, en la forma de relacionarnos, en los viajes... pero hay algo cuya evolución no sólo ha sido lenta, sino que incluso inexistente: las organizaciones.

Desde la época feudal funcionamos bajo el reinado de alguien que tiene el poder y que nombra virreyes y hace y desahace a su antojo. Hoy en día la forma más común de organizarnos es exactamente la misma: se nombra un rey (hoy en día decimos presidente, director, responsable...) y él nombra sus virreyes (vicepresidentes, subdirectores, responsables de área...), quiénes a su vez, nombran a su siguiente nivel de poder...

La forma de organizarnos no han evolucionado al mismo nivel (ni mucho menos) al que han evolucionado las demás áreas. ¿Por qué? ¿Por qué no hemos vivido varías formas diferentes de organización? ¿Por qué todo aquello (empresa, ONG, movimiento social...) que comienza como algo espontáneo y vivo acaba aceptando las inflexibles formas que toma toda organización actual? ¿Por qué no podemos acercar más la forma en que nos organizamos a la forma en que nos relacionamos con otros en nuestra vida diaría?

¿Por qué?

4 comentarios:

Xavi dijo...

Mi primera respuesta, lo primero que me viene a la cabeza, es que cada persona tiene objetivos diferentes y es extremadamente complicado alinearlos. Las cooperativas son organizaciones diferentes, las comunas son organizaciones diferentes, los equipos autogestionados son organizaciones diferentes y seguro que hay más ejemplo, pero en ningún caso son las más eficientes, en el corto plazo pueden serlo, en el medio se desmoronan, normalmente por la incapacidad para alinear los objetivos individuales con los de las organizaciones. Hay excepciones (que tal vez no lo sean tanto) como corporación Mondragón.

ramonono | Maeghith dijo...

Es un meme.

O si hay grados de meme, diría que la organización jerárquica es más meme que las no-jerárquicas. Por lo visto el patrón es más sencillo de reconocer y replicar.

Lo que es indudable es el rastro de sistemas organizados de esta manera, probablemente por algún tipo de principio de autosimilaridad: los hijos están subordinados a los padres, los soldados a los generales, los miembros de la tribu al jefe, las regiones al estado central...

Parece dificil escapar.

Nacho Marques dijo...

@xavi: Es verdad que hay diferentes tipos de organizaciones, pero la gran gran mayoría acaba funcionando en forma de arbol jerárquico. Algo que empieza como un equipo autogestionado y crece acaba como una jerarquía. Ese el problema que veo.
Es verdad que cada persona tiene objetivos diferentes pero todos queremos sentirnos mas realizados en nuestros trabajos y a partir de ahí podemos mejorar la forma de funcionar de nuestras organizaciones más cómunes: las empresas.

¿Que tiene de especial la corporación Mondragón? Me interesaría saber más.

Nacho Marques dijo...

@ramonono: Esa podría ser la mejor definición: un meme. Una copia, se hace porque lo hacen los demás. Muy interesante, no lo había pensado así.

De todas formas es verdad que dentro de la familia hay una jerarquía pero también es verdad que la jerarquía no va más allá del nucleo familiar de primer grado, normalmente los padres ya no están subordinados a los abuelos aunque sí lo estuvieron cuando lo necesitaban. De hecho la familia creo que sería más un ejemplo de equipo autogestionado que de jerarquía. Dentro del equipo si hay jerarquía pero esta no se transmite más allá del mismo equipo que es cuando surgen los problemas.