miércoles 2 de julio de 2008

Nuestro templo

Durante nuestra vida tenemos diferentes experiencias, luchas, sorpresas, alegrias... con todo esto vamos construyendo un templo y a través de sus ventanas observamos la realidad que nos rodea.

Nos sentimos a gusto en nuestro templo, es bonito, es cómodo y sabemos donde están todas las cosas. Entendemos las bases sobre las que hemos construido y estamos orgullosos de lo que hemos logrado. Y entonces... llegan los problemas.

La vida cambia, la sociedad cambia, eventos claves disparan una nueva forma de ver las cosas que nadie esperaba y si tu sigues dentro de tu templo -tu forma de ver la vida- verás pasar los cambios y no serás parte de ninguno de ellos.

Sólo aquellos cuyo templo está en constante cambio son capaces de asimilar las nuevas ideas y de acomodarse a los nuevos tiempos. En la sociedad de hoy ideas tan dispares como que una empresa pueda ser ética, que la teoría de la evolución sea falsa, que los padres puedan educar a sus hijos en casa en vez de en el colegio o que una empresa pueda estar siempre libre de deudas... nos hacen reir a carcajada limpia.

¿Por qué? Porque nos sacan de nuestro templo. Hoy en día pensamos que somos una sociedad mucho más abierta que hace años y sin embargo simplemente pensamos diferente y nos seguimos riendo del que se sale del sistema.

Hace poco hablaba con un amigo que tiene la intención de empezar una empresa, estuvimos hablando sobre ciertos detalles del proceso y entonces le planteé la posibilidad de evitar contraer deudas. Me explicó que eso no era posible y las razones que tenía para pensar así.

¿Es cierto que no es posible para un emprendedor estar fuera de deudas? Leo en U.S. Today como empresas como Microsoft, Cisco Systems o Wrighley (los chicles) mantienen unas cuentas sanas aún en época de crisis como la que vivimos gracias a no tener ninguna deuda (Cisco nunca ha tenido deudas desde que se creó) y sin embargo compañías como WorldCom o U.S. Airways pelean por mantenerse con vida debido a sus deudas.

Según el artículo de U.S. Today la deuda es la principal razón por la que cierra una empresa. Lo estamos viviendo en España ahora mismo: empresas del sector de la inmobiliaría que han gozado de una bonanza económica durante unos 10 años ahora están cerrando. ¿Por qué? Porque durante ese tiempo en que las cosas iban bien no hicieron los deberes y no se enfocaron en quitarse deudas de encima. Ahora han bajado las ventas y como tienen que pagar deudas no les queda otra opción que suspender pagos. Sólo las inmobiliarias sin deudas podrán superar el parón en ventas.

Ser capaz de salir de nuestro templo es ser creativo. Es romper esquemas. ¿Por qué no puede un emprendedor comenzar sin deudas? Si al plantearte esto sólo te vienen a la mente razones por las que eso es imposible es porque no eres capaz de cambiar o salir de tu templo de ideas. Quizás pensemos que es una locura, pero no creo que sea más locura que pensar que se podía acabar con el ejército inglés sin violencia, que siendo sordo se podía componer música o que algún día se podría acabar con el racismo, entre muchas otras locuras.

Es verdad, fueron otros tiempos, pero la historia va a seguir creando héroes de la creatividad, gente que no se dejaron atrapar por las ideas reinantes y eso nos deja con dos opciones: quedarnos en nuestro templo y verles pasar o ser uno de ellos.