Normalmente cuando nos embarcamos en un proyecto nuevo lo primero que ideamos es el qué. Soñamos con el proyecto, con la forma que este tendrá, qué se llevará a cabo... y demás características del "qué".
Sin embargo en su libro "Good to great" el autor James Collins hace mucho más hincapié en el "quién" que en el "qué".
Que tu proyecto llegue a ser lo que tu siempre soñaste depende de aquellos que lo lleven a cabo. Normalmente los proyectos no se emprenden sólos, ¿a quién elegirás para empezar a andar?
Este es el problema de muchos buenos proyectos: pasamos todo el tiempo soñando con el "qué" y nunca nos contentaríamos con menos, pero apenas pasamos tiempo soñando con el "quién" y nos contentamos con aquel que está disponible.
La forma de elegir a tu compañero de travesía es sencilla: se debe estar de acuerdo en los principios.
Dos personas pueden estar de acuerdo en que quieren cuidar a sus futuros trabajadores en su empresa y se embarcan juntos en el proyecto bajo esa premisa, pero estar de acuerdo en algo así no quiere decir que los principios sean los mismos. Uno de los dos puede opinar así porque sus principios son ganar cuanto más dinero posible y cree que así lo conseguirá porque tendrá contenta a su plantilla y el otro puede partir del principio de que se debe cuidar a los trabajadores incluso por encima del beneficio económico. A una pareja así cuando le viene una mala racha uno saca su principio y opina que se debe despedir a unos cuantos y sin embargo el otro opina que si el barco se hunde se hunden todos juntos. ¿Qué ha ocurrido? Que no eligieron a su compañero de proyecto con tanto detalle como al proyecto que querían llevar a cabo.
Pasamos mucho tiempo pensando en el "qué" y nada pensando en el "quién", para, con el paso de los años, darnos cuenta de que nuestro "qué" lo van a moldear aquellos a quién hayamos elegido para subirse al barco y que si los principios no son los mismos pronto la nave hará aguas.
No sólo hay que definir el proyecto sino también bajo qué principios vas a funcionar, y entonces es cuando debes empezar a buscar a tu media naranja.
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jueves 31 de julio de 2008
¿Qué o quién?
Publicado por
Nacho Marques
a las
09:01
Etiquetas: emprendores, errores, libros
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2 comentarios:
Muy cierto esto que comentas. Es muy importante conocer bien a la persona con la que te asocias. Y analizar su forma de ser previamente.
Un saludo
Creo que es basico, especialmente en llegar a entender que principios mueven a la otra persona ya que las conclusiones finales podrian ser las mismas pero si provienen de diferentes principios puede ser una importante fuente de problemas.
Es tipico tema que exige mucho y cuyos resultados solo se ven el largo plazo asi que lo mas normal es no pensar en esto. Conozco a varios empresarios de exito que no pueden ver a sus socios ni en pintura, obviamente cuando empezaron no era asi.
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