Ok, yo creo que ya vamos todos pillando por donde va la idea del "Ejecutivo al minuto" (que, como ya he dicho antes, creo que la traducción más correcta sería el "Ejecutivo del minuto").
Primeramente ponemos con nuestros empleados objetivos claros y decididos entre ambos que se puedan repasar en un minuto o menos y se escriben en una hoja de papel.Con este procedimiento se minimizan los malentendidos.
Por otro lado nos enfocamos en buscar qué es lo que la gente está haciendo bien. Cuando les pillamos haciendo algo bien se lo decimos en ese momento, somos concretos y lo hacemos en un minuto.
¿Qué nos falta por ver? Lo contrario a las alabanzas: las reprimendas (o las broncas, si quieres ser crudo).
Obviamente la gente se equivoca, comete errores y hay que hablar sobre ellos. No tiene sentido pasar por encima de estos como si nada hubiera ocurrido pues lo único que conseguiríamos sería abrir las puertas a que la cosa se repita y crear una atmósfera de "no me importa lo que haces, aquí cada uno aguanta su vela" y ninguna de esas opciones es buena.
Siguiendo la filosofía que nos ha traido hasta aquí, para decirle a alguien que lo ha hecho mal y que estás molesto por lo que han hecho debes haberte asegurado con anterioridad de que los objetivos estaban claros. No tiene sentido que los objetivos fueran muy generales y por lo tanto dieran pie a que cada uno interpretase lo que quisiera y después al ir algo mal el "jefe"quiere cargarle la responsabilidad a su equipo. Sólo es válido y positivo decirle a alguien que lo ha hecho mal si es completamente cierto y el acuerdo inicial de objetivos estaba claro.
El ejecutivo al minuto, hace reprimendas de un minuto. Las hace nada más ha ocurrido el error. No quieres que la sensación de "la he liado y me va a caer una gorda" se prolongue en la oficina y dañe el ambiente. Durante los primeros 30 segundos le dices a la persona concretamente qué ha hecho mal, esto les transmite que estás al tanto de su trabajo porque lo que hacen es importante. Diles cómo te sientes al ver lo que han hecho, se claro y realista. Una vez hecho esto, parate durante unos segundos y deja que el incómodo silencio les ayude a entender como te sientes.
¡Pero aún nos quedan otros 30 segundos! Haz un gesto que les transmita que estás honestamente de su lado, dale la mano, palmeale la espalda, cógele del brazo... Recuérdale lo mucho que le valoras como integrante del equipo. Reafirma que les aprecias a ellos, que las molestias vienen de lo que ha hecho pero que a él le sigues apreciando al nivel personal. Es importante que dejemos claro que el ataque va dirigido a lo que han hecho y no a ellos personalmente, es muy diferente decir "eres tonto" que decir "eso que has hecho es una tonteria", todos sabemos que los tontos hacen tonterias pero muchas tonterias son hechas por gente que no es tonta. Finalmente asegurate que saben (y que tú lo aplicas) que una vez la reprimenda ha acabado ya no se volverá a sacar el tema.
Todo sigue un mismo patrón, se trata de poner objetivos en una forma que sea fácil de recordar y de repasar, se trata de buscar el afirmar lo que hacen bien las personas y alabarles por ello y se trata de ser honestos y también decirles si hacen algo mal. Y estás dos últimas cosas en tiempos de un minuto.
¿Son aplicables estás ideas?
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jueves 5 de febrero de 2009
Ejecutivo al minuto - Reprimendas
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