lunes 16 de febrero de 2009

¿Se entiende tu negocio?

Podemos hablar de negocio, de trabajo, de responsabilidades, de, practicamente lo que sea, es igualmente aplicable y la pregunta que quiero hacer es: "¿Se entiende lo que haces?"

Me he cruzado con un video de Warren Buffett en el que explica en que tipo de empresas le gusta invertir, y una de las características que menciona en el video es que él debe poder entender el modelo de negocio de la empresa en la que invierte. Me encanta cuando un magnate del sector de la inversión te da una idea tan sencilla en vez de andarse por complicadas teorías. Según Warren Buffett "si no lo entiendo no me meto".

¿Cuántas veces se ha acercado el primo del amigo del cuñado de... y nos ha explicado la idea fabulosa que tiene para hacerse multimillonario y no hemos entendido nada? Lo peor es cuando esto nos deja con la impresión de que probablemente era el mejor plan de negocios del mundo pero, claro, nosotros no lo podíamos entender.

Warren Buffett pone dos ejemplos sobre qué es para él entender un negocio: la Coca Cola y los seguros de automóvil. Por un lado, él, bebedor empedernido del oscuro elixir, entiende el sencillo modelo de negocio del gigante americano. Se trata de poner el mayor número de latas en manos del mayor número de gente. El magnate inversor sabe que esto es posible y le gusta el producto, así que piensa que a muchos otros también le gustará. El modelo de negocio se entiende perfectamente.

Otro ejemplo es el de los seguros de automóvil. Cada conductor está obligado a contratar un seguro de automóvil. Es cierto, no vas a venderle cinco seguros a un mismo conductor, pero sabes que uno sí necesita tener. Por otro lado entiende que la mayoría de seguros ofrecen practicamente lo mismo así que para tener éxito en el sector habrá que enfocarse en el precio y ofrecer los seguros más baratos y los mismos servicios. Es un negocio sencillo, se puede entender. En los dos casos que hemos mencionado se puede dar una sencilla respuesta a quién nos pregunte "¿y tú, que haces?".

¿Y cuando no se entiende lo que haces? Ocurre, a veces, que la persona está enmarañada en una empresa que no tira hacia delante ni hacia atrás. Que, en vez de hacer dinero lo pierde. O que no está muy orgullosa de la tarea que desempeña. En esos casos siempre que preguntas por la dedicación de la organización obtienes una respuesta complicada.

Pero el problema viene cuando tu empresa, tu trabajo, tu dedicación es lícita, es sana y no tiene nada de que avergonzarse, pero no eres capaz de explicar bien a qué te dedicas. Esto te puede traer problemas a muy diversos niveles. Por un lado a nivel personal, tu entorno no entiende qué haces. Este quizás sea el factor menos importante pero, cuidado, puede ser un síntoma de algo más profundo. Si esto ocurre también entre tus compañeros de trabajo, o en el sector donde se mueve la empresa, puedes tener un serio problema. Si ocurre en tu trabajo vas a tener problemas a la hora de que otros te respeten, confíen alguna tarea en ti o te propongan para nuevos puestos. Si ocurre en el entorno de tu empresa, vas a tener más complicado conseguir clientes, crear confianza o suscitar interés por crear vinculos empresariales.

Si esta es tu situación dedica un tiempo a pensar cómo explicar de forma sencilla a que te dedicas. Por supuesto no puedes tomarte 10 minutos para explicárselo a nadie ya que al cabo de unos minutos habrás perdido la atención de tu interlocutor y ahora ya no sólo pensará que te dedicas a algo muy raro sino que eres un pesado. Es importante ser capaz de explicar a lo que te dedicas en un frase de ascensor. Más tiempo que ese nadie te va dedicar.

Veremos algunas pautas para crear una rápida y buena presentación.

¿Se entiende tu negocio?