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viernes 30 de mayo de 2008

La lógica oculta de la vida

Hace un tiempo cayó en mis manos por cortesía de la editorial Temas de Hoy otro de sus nuevos títulos: "La lógica oculta de la vida" del autor Tim Harford. La editorial en cuestión nos manda a unos cuantos bloggers el libro para que lo comentemos si vemos que vale la pena y por supuesto, con total libertad; si no fuera así no lo habría aceptado.

"La lógica oculta de la vida" es la segunda parte del libro "El economista camuflado", libro que me encantó. Esta segunda parte toca temas tan diferentes como: el póker, el divorcio, salarios, comportamientos de vecindarios, el racismo, la distribución de empresas y riqueza en el mundo, las revoluciones industriales y la creación de nuevas ideas.

El libro es ameno y fácil de leer. No entrá en temas pesados sobre economía sino que habla de la aplicación de esta a los comportamientos sociales.

Si no has leido "El economista camuflado" te aconsejo que empieces por ahí. Si lo has leido y la parte que más te gustó fue cuando aplicaba la economía a temas sociales generales (no tanto de la vida diaria sino más sobre sociedades en general) este libro te encantará. Si buscas un libro que explique, como hacía el primero, cosas de la vida diaria como, por ejemplo, por qué una caja de pañales cuesta lo que cuesta, o porque en un restaurante las cosas valen lo que valen, este no es tu libro y si lo que te gustó de "El economista camuflado" fue su introducción a la economía y te gustaría aprender más sobre mercado y economía, este, desde luego, tampoco es el libro que buscas.

La lectura es amena, se nota que el autor no ha escatimado en documentarse y es un libro que te abre puertas a otros temas debido a sus constantes citas de otros economistas y personas de interés.

Si quieres ver alguna idea que aparece en el libro de forma más trabajada, la encontrarás bajo la etiqueta Tim Harford de este blog.

Mil gracias a "Temas de hoy" por mandar este libro y al equipo de IdeUp por contar conmigo.

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viernes 23 de mayo de 2008

El fin de las ciudades ¿o no?

La mayoría de nosotros sabemos lo que es internet. Si no es así, probablemente estarás muy sorprendido de estar leyendo esto en cualquier lugar del mundo a través de una pantalla de ordenador, en ese caso es el momento para que te sientes a tomar un cafe con la persona que te ha llevado hasta ese aparato llamado ordenador y te explique cómo han cambiado las cosas en los últimos años. :-P

Los que sí conocemos internet normalmente vemos el avance tecnológico como algo que nos ayuda a comunicarnos con los demás sin necesidad de estar presentes físicamente. A través de facebook sabemos que es de la vida de otra gente, usando twitter sabemos cuando tosen nuestros amigos, con el correo electrónico podemos intercambiar buenas ideas...

¿Qué pasa con las ciudades? Lo lógico es pensar que la gente tenderá poco a poco a dejar de usarlas ya que cada vez podemos hacer más cosas a través de internet. Un análisis muy bueno sobre la globalización la ha hecho Gpunto en sus artículos titulados Superglobalización. En estos artículos el autor entra en las consecuencias del teletrabajo en áreas como el mercado inmobiliario, las relaciones en casa y el mercado financiero entre otras.

En la misma línea tocaba Enrique Dans el aspecto de que los viajes en avión acabarán muriendo debido a otras formas de vernos sin necesidad de viajar.

Hasta aquí todo correcto. Hasta que me cruzo en el libro de Tim Harford, La lógica oculta de la vida, un razonamiento que apoya todo lo contrario. 8-o

Según el autor en EE.UU. los viajes en avión han crecido un 50% más que el conjunto de la economía en ese país. Obviamente habría que estudiar esto con más detalle para sacar conclusiones, pero por lo menos sabemos que la cosa no va mal. En cuanto al crecimiento de las ciudades, podemos observar que su crecimiento no está decayendo aunque aún es pronto para ver los efectos del teletrabajo.

¿Tiene esto sentido? Yo pensaba que no, pero la verdad es que sí. Según Tim Harford, las redes sociales, los móviles, el correo electrónico y demás tecnología nos ayudan a hacer de las ciudades un lugar mucho más manejable. Antes podías estar en una misma ciudad que cuatro amigos tuyos o gente con la que querías verte pero conseguir una cita era complicado, ahora es fácil acceder a las demás personas y por lo tanto mucho más sencillo verse. De hecho, los servicios de citas por internet cobran mucho más sentido si vives en una gran ciudad ya que entonces te es fácil quedar con la otra persona, si vives en mitad del campo quizás no valga la pena ni intentarlo, ya que lo más probable es que tu media naranja virtual se encuentre a una distancia demasiado grande para recorrer por una cita. Usar twitter es mucho más útil si tienes la posibilidad de cruzarte con tu amigo, en ese caso te interesa saber qué hace o donde está, si vive en otro país, saber que está en el gimnasio o en su casa no es tan relevante.

De la misma manera el autor dice que los vuelos que más han aumentado son aquellos entre ciudades cercanas. Esto sigue la misma lógica que hemos aplicado para las ciudades. Ahora podemos mantener contacto con gente con quien antes lo perdíamos. Si a través de facebook mantengo contacto con un amigo de Filipinas es poco probable que vaya a verlo (aunque me encantaría) y me contentaré con hablar con él por skype, pero, sin embargo, si mantengo contacto con alguien de una ciudad que se encuentra a uno 1000-2000 kilometros lo cual es un vuelo barato y rápido en avión es muy probable que acabe visitándolo.

En definitiva, quizás la tecnología en vez de convertirse en algo que sustituye el contacto presencial sea algo que lo motiva, ya que lo hace mucho más posible. De la misma forma que Google organiza la información en la red haciendo más fácil el acceso a esta información, quizás las redes sociales organizen a las personas en las ciudades haciendo más sencillo el acceso a nuestros amigos o conocidos.

Foto | manisi

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jueves 22 de mayo de 2008

Mercado libre vs. racismo

De todos es sabido que el racismo existe y que probablemente seguirá existiendo. El racismo es algo que quizás mute de color y de aspecto pero sigue en la sociedad. Quizás su objeto sea diferente y cambie, pero sigue ahí.

¿Qué podemos hacer al respecto? Se me ocurren dos opciones. La primera, es la más europea: gastar una millonada y media de dinero que no es tuyo en crear toda una campaña publicitaria que diga que todos somos iguales y que debemos ser buenos unos con otros. Mientras el dinero sea de los demás nunca falta. O a lo mejor algún político sumamente audaz decide construir en una zona de un nivel económico medio-alto un gran edificio donde poner a la gente de nivel más bajo y así "que se junten, a ver si se les pega algo". Ideal, ahora la gente cuyos únicos ahorros eran su piso ven como el precio de este cae como la espuma de una cocacola desventada por la idea de un político con ansías de cambiar el mundo.

Tenemos otra opción: creer en el mercado libre. Tim Harford en su libro La lógica oculta de la vida, hace el siguiente análisis:

Imaginemos un empresario que tiene ante él dos currículos de dos aspirantes a cierto puesto en su empresa, uno de ellos es de color de piel verde y tiene un currículo medio, el otro es de color de piel azul y tiene un currículo brillante. El empresario tiene cierta predilección por aquellos de color verde y piensa que también le ocurre lo mismo a los demás trabajadores y clientes de la empresa. Así que decide, aunque no sea el mejor currículo, contratar al aspirante verde. ¿Qué ocurre con el azul? Sigue buscando trabajo. Al tener un buen currículo, finalmente encontrará trabajo y posiblemente en el mismo sector ya que la gente con cierta preparación suele buscar trabajo en sectores para los cuales está preparados.

Si la escena se da de forma general, aquellas empresas que confien en las habilidades del candidato por encima de su color de piel acabarán teniendo mejor plantilla y, por lo tanto, mejores resultados que aquellos que no lo hagan. Finalmente las empresas tendrán que superar por necesidad esa predilección por el color de la piel, ya que las empresas que no reparan en ello les estarán ganando terreno.

Idílico, ¿verdad? Cierto. La razón de lo idílico de este planteamiento es que los trabajadores que más problemas te van a traer son los que provienen de familias y entornos desestructurados. En España el racismo más extendido es contra la raza gitana. Así que, al generalizar, si tienes un aspirante bueno blanco y un aspirante mejor pero gitano, el empresario va a preferir aquel que le da un sensación de estabilidad frente al que no lo hace. Obviamente esto es injusto y el empresario puede estar equivocándose pero las estadísticas dicen que acertaría. Se trata de la injusticia de los números.

¿Cómo se puede resolver esto? Dando más facilidades para contratar y despedir. El razonamiento anterior es idílico porque contratar en un país como España es algo realmente muy costoso y si te equivocas de persona más te vale esperar a que se vaya porque como le tengas que despedir te va a costar un riñón y parte del otro.

El mercado de recursos humanos en España está sobrecargado de protecciones con la idea de proteger al empleado y, sin embargo, lo que consigue es todo lo contrario. Después nos gastamos millonadas en hacer anuncios que dicen que debemos amarnos y querernos por encima de nuestro color de piel y por otro lado le dejamos clarito al empresario que no puede cometer ni un sólo error al contratar a alguien. ¿Cómo se va a arriesgar?

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viernes 9 de mayo de 2008

Cuanto cobra tu jefe y por qué

¿Cuánto cobra tu jefe? ¿Realmente lo merece? ¿Y el jefe de tu jefe? Sigamos hacia arriba... ¿y el super-jefe? (consejero delegado/CEO/director general...)

Centremonós en los super-jefes para empezar. Estan cobrando una media de 10 millones de euros anuales. Cifra que no está nada mal. Pero ¿en base a qué?

Si su trabajo fuera hacer alfileres se les podría pagar en base al número de alfileres hechos en un año, pero cuando su trabajo es algo tan abstracto y sus resultados tan dificiles de medir la cosa se complica. Una fórmula que afina mejor esta situación es relacionar directamente el salario del super-jefazo con el valor de la empresa en bolsa: que la cosa va bien, ganas más, que no, ganas menos. El problema con esto es qué porcentaje les aplicas a los CEOs que varíe con el valor de las acciones. Si es demasiado poco, apenas influye. Y si es demasiado puede llegar a ser injusto y por lo tanto animar al CEO a sacar la mayor tajada de la empresa posible de otra forma ya que en cualquier cambio del mercado él lo va a pagar mucho.

No creo que haya una solución ideal, sin embargo desde luego su salario debe estar relacionado con los resultados de la empresa y que no ocurra como con Michael Eisner, CEO de Disney, que se le pagó 38 millones de dolares por encima de la media a la vez que Disney caía en relación con otras firmas de su sector.

Pero sin embargo hay otro factor para pagar lo que se le paga a los jefes y super-jefes y es Tim Harford en su libro La lógica oculta de la vida en el que habla de él. Veamoslo.

Constantemente las empresas buscan formas de motivar a sus empleados a rendir más. En ocasiones crean bonus que consiguen enfrentar a unos empleados con otros y en otras ocasiones simplemente son bonus que dependen de ciertas circunstancias y no motivan a nadie. Pero hay algo que SÍ motiva a cualquier trabajador: un jefe con un buen salario. Y si es vago y no hace casi nada, mejor. ¿Motiva? Desde luego: Quiero su puesto. Es lo que los empleados piensan. ¿ O no? Los empleados van a dejarse la piel para conseguir una posición en la que se le pague bien y no se les exiga gran cosa.

Bajo este punto de vista vale la pena pagar a alguien un buen sueldo por no hacer nada. Ay.

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lunes 21 de abril de 2008

El coste de tus acciones

Por gentileza de la Editorial Temas de Hoy ha caido en mis manos un ejemplar del último libro de Tim Harford titulado "La lógica oculta de la vida". (Nota: No, no es una entrada patrocinada. La editoral me manda libros sin ningún tipo de compromiso).

En el libro el autor habla de un tema muy interesante: el coste de nuestras acciones. Cómo economista, Tim Harford pretende ver todo desde el punto de vista del coste de nuestras acciones: una persona aparcará en un lugar en el que está prohibido estacionar si piensa que el coste de la multa es menor que el coste de llegar tarde a su compromiso, por ejemplo.

Esta forma de ver las acciones humanas me ha parecido muy interesante (y creo que llena de bastante sentido común) pero creo que pincha en un pequeño detalle y es algo que en este blog tocamos muy a menudo: las relaciones en la empresa.

Hemos visto como los círculos de influencia de una empresa son tres:

- Aquellos a los que paga y por lo tanto sobre los que tiene un poder directo: trabajadores y proveedores.
- Aquellos a los que ofrece su servicio: los clientes.
- El servicio o producto que ofrecen.

Ya no se trata de algo rompedor decir que la empresa debe cuidar por igual a clientes, trabajadores y a su producto, pero si es cierto que es algo que no se acaba de llevar a cabo fuera de lo que son las grandes empresas que sí invierten el cuidado de su plantilla.

¿Por qué ocurre esto? Por la sencilla razón de que la persona al cargo y los accionistas están convencidos de que el coste de cuidar a su plantilla, clientes y producto más de lo que ya lo hacen es mayor que el coste de mantener las cosas como están. Lo cual es totalmente obvio en el corto plazo, sin embargo en la literatura empresarial lo más común es proclamar la importancia del cuidado y la motivación de la plantilla. ¿Por qué no lo aplican los empresarios? Porque así como cuando comparamos el coste de dos acciones cuyo resultado va a darse en el mismo periodo de tiempo (por ejemplo aparcar mal frente a llegar tarde a una reunión) es mucho más sencillo establecer qué coste tiene cada acción, cuando comparamos dos acciones cuyo resultado ocurre en diferentes momentos (empezar a cuidar a tu plantilla sólo te va a hacer aumentar los costes inicialmente, el resultado positivo derivado de esto se verá en un futuro) visualizar un coste frente a otro se hace complicado y se trata de un ejercicio que requiere paciencia y confianza en tus trabajadores.

Alejandro Santana, inversor en start-ups comentaba esto mismo en su comentario en la entrada "Preso de tu solución".

Si se vieran los resultados para la empresa derivados de cuidar a sus empleados en el corto plazo habríamos dado con un gran avance pues podrían alinearse la ambición humana y el deseo de éxito con el cuidado de tu equipo de empleados. Pero creo que hay cosas que ni se consiguen en el corto plazo ni dan resultados de un día para otro.

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martes 26 de febrero de 2008

¿Proteger? Siempre a costa de alguien

Interesante artículo en el blog salmón sobre las subvenciones y los proteccionismos, basado en ideas del libro El economista camuflado (uno de mis libros favoritos).

Alejandro explica algo muy sencillo: si mantenemos un sector que naturalmente no puede sostenerse (la agricultura) estamos manteniendo una situación irreal que es costosa y lo hacemos en detrimento de paises en desarrollo que sí pueden mantener ese sector de forma natural y, por lo tanto, se lo ponemos más complicado para su desarrollo. (después la liamos con si les mandamos o no el 0.7% pero entre tanto invertimos mucho más dinero en ponerles la zancadilla para que sus productos no puedan entrar en nuestras fronteras).

Otro caso es estudiar si realmente es un sector que no se sostiene sin ayudas o no. También es interesante como Alejandro también se aventura a opinar sobre los campos de golf y su viabilidad.

Artículo interesante.

viernes 11 de enero de 2008

¿Quien pide primero?

Tim Harford conocido economista y autor de libros como "El economista camuflado", se divierte escribiendo su columna en el Financial Times sobre conceptos económicos aplicados a la vida cotidiana. En este caso responde a la pregunta de una mujer que se queja de que siempre que va a un restaurante su marido se pide un plato mejor que el suyo y esto le frustra, pero no quiere simplemente copiar lo que él pide puesto que esto le parece aburrido. ¿Que hacer? (en inglés).